martes, 21 de mayo de 2013

1978-2013: 35 años de formación MIR en España

Mayo de 2013 - Luis C. Vaquero Cemborain

Este año se cumple el treinta y cinco aniversario del establecimiento del sistema MIR como vía de formación médica postgraduada; sistema que a lo largo de los años se ha ido convirtiendo en una de las principales joyas de la corona de la Sanidad española, con unánime reconocimiento no solo a nivel nacional, sino también internacional.

Los inicios del actual sistema de formación de postgrado, basado en el sistema de Médicos Internos y Residentes, se pueden situar en el año 1964, en la Clínica Puerta de Hierro de Madrid, donde los profesores Diego Figuera Aymerich y José María Segovia de Arana lo implantan de forma voluntaria. Ante la gran acogida que recibe esta experiencia, se va extendiendo a otros hospitales públicos, que en 1967 forman el "Seminario de Hospitales con Programas de Graduados", y que tres años después elaboran el primer "Manual de Acreditación de Hospitales".

En 1971, el Ministerio de Trabajo comienza a estructurar legalmente ese sistema de formación mediante una Orden en la que se sientan las bases y procedimientos de selección y formación de los médicos internos y residentes de la Seguridad Social. Finalmente, en 1978 se publica el Real Decreto 2015 por el que se regula la obtención de títulos de especialidades médicas y, en 1984, otro Real Decreto establece el sistema MIR como la única vía de especialización médica. Pero, a pesar de estos aspectos legales que se indican, el profesor Segovia de Arana recuerda que "ese cambio trascendente del médico liberal independiente, al médico colaborador integrado con el resto del equipo, que suponía el sistema MIR, no fue impuesto por ninguna consigna administrativa o política, sino por la fuerza y la exigencia de la Medicina científica".

El sistema MIR no sólo fue una gran transformación de la formación del médico especialista, sino que también condicionó la propia formación pregrado en las facultades de Medicina de forma un tanto negativa. "La prueba MIR ha condicionado mucho la formación en la Universidad -afirma Fernando Rivas Navarro, ex vocal de Médicos en Formación de la OMC (hasta el pasado 9 de marzo)- pues los propios estudiantes se volcaron a la formación teórica de cara al examen de acceso, pero desde hace ya varios años se está intentando corregir esto y la propia Bolonia exige más prácticas, más evaluación de competencias y más habilidades en la Universidad".

Demasiada teoría

Y es ese examen de acceso al MIR lo primero que habría que analizar, aunque sea de forma breve, pues ha sido una de las facetas de este sistema formativo que más críticas ha recibido por su carácter eminentemente teórico. En el informe preceptivo emitido por el Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud sobre proyecto de Real Decreto por el que se regula la troncalidad y otros aspectos del sistema de formación MIR se recuerda que en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) de 2003 ya se recogía que la selección de aspirantes deberá consistir en la realización de una prueba de conocimientos teóricos y prácticos, habilidades clínicas y comunicativas y actitudes vinculadas a los estudios exigidos para acceder a las pruebas. Por ese motivo, el Consejo considera  que una prueba objetiva que verse sobre los contenidos de las titulaciones universitarias requeridas en cada supuesto y que consista en la contestación de un cuestionario de preguntas, no puede medir las habilidades clínicas y comunicativas y actitudes vinculadas a los estudios universitarios.

Y es que, efectivamente, desde la implantación del sistema MIR, la evaluación de los conocimientos de los aspirantes ha ignorado todo lo que se refiere a habilidades y actitudes, a pesar de que en las facultades se llevaba a cabo un esfuerzo por aumentar el aprendizaje práctico, la docencia clínica, en detrimento de las clases magistrales. El examen MIR actual sigue teniendo como principal objetivo establecer un orden de prelación a la hora de elegir plaza, más que el de medir esos conocimientos, habilidades y aptitudes.

Para Fernando Rivas existe una limitación práctica muy importante para evaluar en el examen de entrada las habilidades, mediante la utilización de pruebas prácticas con maniquís, etc., ya que supone un coste económico muy elevado y una importante dificultad técnica de llevarlo a cabo a nivel nacional. "Por ello -apunta- se le ocurrió al Ministerio de Sanidad cambiar el texto de la LOPS y añadir la coletilla de 'cuando ello sea posible', al tiempo que se introducían contenidos prácticos, como fotografías, ligados a preguntas de tipo también práctico". El carácter mayoritariamente preventivo de las preguntas ha ido evolucionando a otro de más orientación práctica.

El profesor Ciril Rozman, catedrático de Medicina, miembro de la Real Academia de Medicina, experto en trasplante de médula ósea y que fuera presidente del Consell Assessor de Sanitat del Departamento de Sanidad de Cataluña (2001-2003), en su blog en el que se analizan diversos aspectos del sistema MIR, admite también que evaluar de forma objetiva y fidedigna las habilidades resulta bastante complicado y "resulta fundamental que el alumno no reciba únicamente el calificativo de 'apto' o 'no apto', pues ello colocaría a las habilidades en algo de menor importancia frente a los conocimientos. Y tal vez sea el momento de descentralizar todo el examen MIR. Al fin y al cabo, a las universidades privadas ya se les autoriza seleccionar a sus propios aspirantes a la formación especializada, por lo que no sería descabellado aplicar el mismo criterio a las universidades públicas".

Lo que no se puede poner en duda en el sistema actual de evaluación es la absoluta igualdad  de oportunidades que se da a todos los aspirantes para acceder a cualquier especialidad. En la actual convocatoria se incluyen algunas modificaciones, entre las que destaca la introducción de una nota de corte igual o superior al 30 por ciento de la media aritmética obtenida por los diez mejores exámenes. Esta medida tiene por objetivo, para el Ministerio de Sanidad, aumentar la calidad en la selección de candidatos, pues hasta 2008 se podía acceder a la residencia obteniendo una puntuación negativa y solo a partir de ese año se exigió que dicha puntuación fuese, al menos, positiva.

A día de hoy se hace evidente que el sistema de formación MIR, a pesar del éxito indiscutible que desde un principio supuso y de la contrastada excelencia en la formación clínica de los médicos, necesita importantes cambios muchos de ellos marcados por las propias directivas de la Unión Europea y muy concretamente por el denominado plan Bolonia para la Educación Superior. Ciril Rozman considera que la reforma más urgente consiste en convertir el examen de ingreso MIR en algo que valore realmente las capacidades de ser médico y no solo los aspectos cognitivos, prestando asimismo especial atención en la troncalidad, la tutoría y la evaluación.

Futura formación troncal

La introducción de la troncalidad en el sistema MIR es quizás el proyecto más ambicioso que se plantea actualmente la Administración en la reforma de la formación postgrado en Medicina, contando con el apoyo de amplios sectores que abarcan desde los estudiantes universitarios a las sociedades científicas. Desde mediados de la pasada década ya se consideraba la introducción del sistema de troncalidad necesario para propiciar una formación integral y multidisciplinar, al tiempo que ayudase a una mejor elección de una especialidad concreta, con itinerarios formativos más flexibles. La formación troncal se definiría como el periodo formativo común de un grupo de especialidades en Ciencias de la Salud que se establece en base a la adquisición de competencias clínicas compartidas por todas las especialidades que conforman el tronco, formado por dos o más especialidades.

En octubre de 2010, el Grupo de Trabajo de Troncalidad de la Comisión de RRHH del Sistema Nacional de Salud, creado dos años antes, redactó un amplio informe en el que se consideraba que la mejora continua en la calidad asistencial, los avances científicos y tecnológicos y la definición del Espacio Europeo de Educación Superior motivaban la incorporación de cambios en el sistema de formación sanitaria especializada, al tiempo que la propia LOPS ya prevé la posibilidad de agrupar las especialidades en ciencias de la salud con criterios de troncalidad. El cambio introducido en el sistema formativo con el desarrollo de la troncalidad sería posiblemente tan trascendente como el que se produjo en los años 80 con el propio establecimiento del sistema MIR.

El informe establecía que la troncalidad debe mejorar la eficiencia en los programas formativos y facilitar la flexibilización del catálogo de especialidades que, con el devenir del tiempo, ha llevado a numerosos compartimentos estancos que en nada benefician el abordaje de los problemas de salud, ni a los profesionales ni a los propios servicios de salud. También se pretende dotar al futuro especialista de una base competencial más amplia que le permita una mayor versatilidad y pluralidad en su formación nuclear, consolidando y profundizando los conocimientos y habilidades generales adquiridos durante los estudios de grado y mediante la adquisición de competencias específicas del tronco y competencias transversales comunes.

El último borrador del Proyecto de Real Decreto por el que se regula la troncalidad y otros aspectos del sistema de formación sanitaria especializada en Ciencias de la Salud, fechado en diciembre pasado, establece cinco troncos: Médico, quirúrgico, de laboratorio y diagnóstico clínico, de imagen clínica y de psiquiatría. No quedan adscritas a ningún tronco las especialidades de Anatomía Patológica; Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología; Obstetricia y Ginecología; Oftalmología; Otorrinolaringología; Pediatría y sus áreas específicas; Radiofarmacia y Radiofísica.

El aspecto que suscita tal vez mayor controversia en este proyecto que regula la troncalidad es el de la duración del ciclo formativo, que se establece en dos periodos. El primero tendrá una duración de dos años y será común para cada tronco y a este  periodo le seguirá otro de dos o tres años dedicado a la especialidad concreta, hasta completar el total de cuatro o cinco años de formación que actualmente tienen las diversas especialidades.

Pero el proyecto de Real Decreto no deja claro si la elección de cada especialidad se hará conforme a lo expuesto en la justificación de dicho proyecto, que dice que se llevará a cabo a nivel nacional, o si se limitará a la unidad docente troncal donde se llevó a cabo el primer periodo de formación. La opinión mayoritaria es que la elección definitiva se adjudique a nivel nacional.

También es cuestionada la existencia de ese primer periodo de dos años de formación troncal común, pues en amplios sectores se considera que va en detrimento de la formación específica de la especialidad en sí misma, que quedaría reducida a dos o tres años. A este respecto, el informe del Consejo Nacional de Especialidades en Ciencias de la Salud, antes mencionado, considera que la formación troncal no puede ir en detrimento de la formación específica de cada especialidad y se adhiere a lo previsto en la LOPS, que determina que la duración de los periodos de residencia se fijará en los correspondientes programas de formación específica que elaboren cada comisión nacional y estima que, si existen criterios científico-técnicos objetivos y concordancia con nuestro entorno europeo, se deberá proceder a un ajuste de tiempo formativo si la comisión nacional correspondiente demuestra su pertinencia en su propuesta de nuevo programa formativo.

Fernando Rivas considera en todo caso aventurado sostener que el primer periodo formativo troncal no tiene apenas validez de cara a la posterior especialidad, pues sería como afirmar que tampoco tienen utilidad los seis años de estudios pregrado en la universidad.

Evaluación final

Desde el comienzo del sistema MIR, ha sido objeto de controversia la existencia o no de una prueba de evaluación al finalizar el periodo formativo. Si en un principio se estableció la existencia de dicha prueba, ésta no llegó a ponerse en práctica ante la contundente oposición de los propios residentes. Los partidarios de esa prueba alegan que estimula el aprendizaje y la formación del residente y resulta fundamental a la hora de acceder a un puesto de trabajo.

Para el ex vocal de médicos postgraduados de la OMC, una evaluación continuada del residente es necesaria pero lejos de un examen final clásico, ya que cuatro horas de examen no pueden medir los conocimientos adquiridos en cuatro años de formación práctica. "Es cierto que se tienen que articular mecanismos de evaluación distintos a los que tenemos en la actualidad -comenta Fernando Rivas- pero un examen final clásico tampoco está contemplado a nivel internacional, donde se está proponiendo una evaluación que comprenda tres niveles: el de conocimientos reales que se han adquirido y que se resolvería a base de preguntas tipo test; la presentación de una memoria de actividades que estableciera unos niveles en las actividades que el médico ha ido realizando y que lo evaluaría un tutor especializado; y, por último, un tercer nivel con la propia actividad realizada en investigación y la memoria continua de su participación, su porfolio". Lo que para Fernando Rivas está claro es que en un sistema en el que nadie suspende, algo está mal y ahora es el momento de revisarlo a fondo.

Por su parte, el proyecto de Real Decreto sobre troncalidad establece que una comisión de docencia a la que se adscriba una unidad docente troncal, se constituirá en un comité de evaluación de dicho tronco, cuya función será la de llevar a cabo la evaluación anual y final del periodo formativo troncal, que podría ser positiva, negativa recuperable y negativa. En el primer caso, el residente realizaría durante los tres últimos meses de ese periodo troncal una estancia en áreas de especial interés para su formación; en el segundo supuesto ese periodo de tres meses se dedicaría a formación troncal y en el caso de evaluación negativa se produciría la extinción del contrato, según lo dispuesto en el Real Decreto 183/2008. No obstante, en la disposición adicional segunda, se abre la posibilidad de que esa evaluación pueda ser sustituida por una prueba o conjunto de pruebas llevadas a cabo por el comité de evaluación troncal de la correspondiente comisión de docencia, utilizando instrumentos estructurados, objetivos y comunes en todas las unidades docentes del mismo tronco en el ámbito del Estado. En cuanto a la evaluación final del periodo específico de la especialidad, se llevará a cabo por el comité de evaluación correspondiente, según lo establecido ya en la LOPS.

En lo que se refiere a la figura del tutor en el sistema MIR, ésta ha sido siempre muy bien valorada a pesar de las dificultades que entraña compaginar la docencia con la práctica clínica cotidiana. Para Fernando Rivas, los tutores desarrollan una labor muy importante y poco reconocida, no solo a nivel económico sino también profesional y académico. "Este reconocimiento -afirma- está planteado, pero las comunidades autónomas no han tenido el valor de desarrollarlo, lo que puede provocar una desmotivación y un desinterés en formar a los residentes".

Ciril Rozman, al objeto de conseguir una información precisa sobre el problema de las tutorías, realizó una serie de entrevistas con diversos implicados en el proceso, constatando que los residentes suelen valorar muy positivamente la labor del tutor, si bien suelen percibir como aún más valiosa la función del facultativo de plantilla al que quedan asignados durante las diferentes rotaciones, y concluye que "la excelencia del sistema MIR durante el cual el residente va adquiriendo progresivamente unas funciones de responsabilidad creciente bajo la idónea supervisión está fuera de toda duda" y una adecuada estructura de esta supervisión constituiría una importante ventaja adicional.

Pero, al margen de todos estos aspectos de la formación MIR expuestos hasta ahora, debe tenerse en cuenta también la propia faceta laboral del MIR, para que no pueda acabar convirtiéndose en simple mano de obra barata para el hospital, al tiempo que lo utilice como un escaparate de prestigio para el centro: "Tengo residentes, luego tengo calidad".

Los médicos residentes, a través de la plataforma "Residentes indignados" en la que participan diferentes asociaciones MIR, consideran que España es de los países desarrollados que menos invierte en salud, con salarios más bajos que otros y en otros sectores profesionales, y en el que el aumento de horas de trabajo es una medida indirecta para no renovar contratos de eventuales y prescindir de interinos, personal indispensable para la correcta formación de especialistas. Esta plataforma denuncia que los recortes lineales e indiscriminados minan directamente la formación del MIR, que basa su aprendizaje en la asistencia, la docencia y la investigación. El MIR nunca podrá sustituir las labores de un facultativo especialista, pues desde su fundamento el trabajo del MIR debe estar supervisado por dicho personal, señalan.

Un último aspecto que no se debería pasar por alto en el sistema de formación de médicos en España es el de la necesidad de una eficiente planificación de plazas por especialidades, a fin de cubrir las necesidades de médicos en un futuro y evitar, al mismo tiempo, el fantasma del paro. Por otra parte, un exceso de plazas en las facultades de Medicina puede llevar acarreado un empeoramiento de las condiciones laborales de los médicos, al formarse una bolsa de paro y el consiguiente abaratamiento salarial.

En el estudio "Oferta y necesidades de especialistas médicos en España 2010-2025", auspiciado por el Ministerio de Sanidad, se afirma que los avances en la definición y desarrollo de la formación troncal y las áreas de capacitación especifica contribuirán a mejorar la capacidad de adaptación de los profesionales a las necesidades del sistema, aun a falta de un registro de profesionales que dificulta la planificación. La fijación de numerus clausus en las facultades y la convocatoria de plazas MIR, son considerados los dos instrumentos principales de planificación, no pudiéndose condicionar estrictamente el numerus clausus a las plazas MIR, separando las necesidades de formación de las de empleo y no considerándose al residente como un trabajador que hace guardias. Por último, el estudio hace hincapié en la necesidad de incentivos para cubrir plazas en especialidades deficitarias, sobre todo en el ámbito de la Atención Primaria.

Fernando Rivas sostiene que la planificación no se ha producido de forma correcta y el resultado de ello es que están saliendo más licenciados en Medicina que plazas MIR disponibles, lo que va a generar una importante bolsa de paro que se añadirá a la que ya hay en estos momentos, incluso de especialistas formados.

Una correcta planificación en la oferta de plazas MIR evitaría, por otra parte, la existencia de especialidades con exceso de profesionales y el consiguiente paro, frente a otras deficitarias y muy demandadas.

Una nueva etapa podría decirse que comienza ahora, treinta y cinco años después de su creación, para un sistema de formación de especialistas que ha cubierto hasta ahora su andadura con una elevada calificación, pero que necesita adaptarse a las nuevas normas que va dictando la Unión Europea y a los propios avances que la Medicina ha ido experimentando a lo largo de más de tres décadas.

http://www.elmedicointeractivo.com/analisis/informes/119494/1978-2013-35-anos-de-formacion-mir-en-espana


6.000 titulados más engrosan este mes el mercado laboral

En 2013 terminará el MIR un 8,8% más de médicos que el año pasado. Familia, Pediatría y Anestesia lideran la lista de los nuevos especialistas.

Francisco Goiri | fjgoiri@diariomedico.com   |  21/05/2013 00:00

Mientras los nuevos MIR se incorporan (entre ayer, hoy y mañana) a sus respectivos destinos formativos, los especialistas que comenzaron su residencia entre 2008 y 2011 (según la duración del programa formativo) se incorporan este mes a un mercado de trabajo que, a tenor de los últimos datos de paro médico, está saturado y tiene muy limitada su capacidad de absorción laboral. Según los datos que maneja el Centro de Estudios del Sindicato Médico, 6.649 médicos eligieron una plaza de formación MIR en el periodo comprendido entre 2008 y 2011 y, por tanto, ese sería el número teórico de nuevas incorporaciones al mercado de trabajo. No obstante, Vicente Matas, coordinador del Centro de Estudios del sindicato, recuerda que a ese número de titulados hay que restarle anualmente el porcentaje de abandonos y recirculaciones, "que, según los estándares estadísticos al uso en demografía médica, ronda el 10 por ciento de media". Con esa corrección, en mayo habrá un total de 5.984 nuevos demandantes de empleo que, en gran medida, tendrán como destino prioritario los servicios asistenciales de las distintas autonomías.

"El desempleo médico subió nada menos que un 31,5 a lo largo del último año, y los que ahora terminan podrían duplicar fácilmente esas cifras, aunque muchos optaran por buscar un destino laboral en el extranjero, ya que las perspectivas en el SNS se reducen en muchos casos a contratos eventuales, temporales o por horas", afirma Matas.

Al contexto de paro médico -que, en mayor o menor medida, se repite en los últimos años-, se suma a esta promoción una dificultad añadida: el excesivo número de titulados. En concreto, los MIR que, teóricamente, podrían terminar este año (esos 6.649) son 537 más (un 8,8 por ciento) que los 6.112 que se titularon la pasada convocatoria. La explicación, según Matas, es fácil: "El incremento paulatino de plazas MIR que se produjo a partir de 2005 ó 2006 alcanzó su cénit precisamente en 2008, año en que comenzaron su formación las 13 especialidades (las 9 cirugías, además de Cardiología, Urología, Intensiva e Interna) cuyo periodo de formación MIR es de 5 años". Además, las especialidades de 4 años, que constituyen el grueso de la promoción (nada menos que 31), empezaron en 2009, un año en el que, según Matas, "las plazas de posgrado siguen siendo muy elevadas". Según él, "los efectos de la corrección de plazas a la baja que se hicieron tras el inicio de la crisis no se empezaron a notar hasta la convocatoria 2009-2010, y, de hecho, este año empiezan el MIR 6.349 médicos, un 5,3 por ciento menos que la pasada convocatoria".

Recirculaciones

Por especialidades, Familia (con 1.840 nuevos titulados), Pediatría (395), Anestesiología (336) e Interna (con 291) son las que más nuevos profesionales médicos podrían insuflar al sistema, aunque el responsable del Centro de Estudios matiza que "habrá que esperar a ver cómo se concretan los abandonos y recirculaciones, porque precisamente Familia suele tener un alto porcentaje de reespecializaciones, a diferencia, por ejemplo, de las cirugías, donde prácticamente no hay deserciones".

Por comunidades autónomas, obviamente son Madrid, Cataluña y Andalucía (las regiones con más plazas MIR convocadas), las que más nuevos especialistas aportan al mercado, y, en el otro extremo, La Rioja y Baleares las que menos. Matas puntualiza que esa potencial mano de obra nueva "debería ser suficiente para poder cubrir los puestos que quedarán vacantes por jubilación entre 2016 y 2026", y que, según los datos que maneja el Centro de Estudios, rondarán el 40 por ciento de las plantillas totales del SNS.

Matas concluye que "habrá que estar muy atento a los datos oficiales de paro que el Ministerio de Empleo dé en los meses de mayo y junio, porque será el mejor índice para constatar la capacidad de absorción laboral de las autonomías".

http://www.diariomedico.com/2013/05/21/area-profesional/profesion/6000-titulados-mas-engrosan-este-mes-el-mercado-laboral

Los títulos homologados ya superan los de licenciados

En 10 años, se han reconocido 50.205 de fuera de la UE y 46.194 de España. Los decanos piden que se aplique el numerus clausus a la convalidación.

Alicia Serrano | alicia.serrano@diariomedico.com   |  20/05/2013 00:00

Desde 2001 hasta 2011 se han convalidado más títulos extracomunitarios (50.205) que médicos se han licenciado en las facultades españolas (46.194). Ante estos datos del Ministerio de Educación y del Ministerio de sanidad, las preguntas que se hace la profesión médica son muchas: ¿Dónde están esos 50.205 médicos? ¿Han realizado el MIR? ¿Han homologado el título en España y se han marchado a Europa? ¿Qué criterios ha seguido Educación para llevar a cabo tantas homologaciones en diez años? La falta de un registro de profesionales que sirva para planificar y ordenar los recursos humanos del Sistema Nacional de Salud (SNS) no hace más que acrecentar estas interrogantes.

El vocal de Médicos con Empleo Precario de la Organización Médica Colegial (OMC) está convencido de que la gran mayoría de los más de 50.000 extracomunitarios que homologaron su título en España están ahora fuera del SNS, posiblemente en sus países de origen. "Se han podido quedar en España unos 20.000", estima Rivas, al que le preocupa sobremanera la calidad de esas homologaciones. Como él, Enrique Lázaro, presidente del CEEM, está convencido de que la convalidación de un título debe asegurar una igualdad de conocimientos y habilidades respecto al título español, "y creemos que Educación debe velar por ello".

Los expertos en demografía médica consideran que este número desproporcionado de homologaciones se debe a varias razones. "En estas épocas empezó a funcionar el efecto llamada al hacerse públicas las necesidades de médicos, aunque realmente sólo afectaban a ciertas especialidades, lo que parecía asegurar tener un puesto asistencial en España. Esta situación fue el detonante de una gran cantidad de solicitudes de homologación por parte de médicos no españoles", explica Ricardo Rigual, presidente de la Confederación de Decanos de Medicina.

Miguel Ángel García, coordinador de Estudios de CESM, también atribuye esta circunstancia al efecto llamada. "A pesar de que no había déficit de médicos, el hecho de que las regiones se agobiaran con los problemas que encontraban para atraer médicos cuando las cifras estaban ajustadas y fueran a buscar médicos a países en origen motivó la creación de ese efecto llamada, y muchos más médicos de esos países quisieron venir a probar suerte, la mayoría de ellos haciendo después el MIR aquí". García también dice que en este decenio se han homologado más títulos de la cuenta por otro motivo: "El progresivo aumento del numerus clausus de las facultades, que comenzó en 2005/2006 se empieza a notar ahora".

Consecuencias

El presidente de los decanos quiere resaltar que, a pesar de que muchos de estos médicos extracomunitarios se presentaron a la prueba MIR y compitieron con los licenciados en España, "algunos de ellos han conseguido unos buenos resultados en la prueba MIR y que son profesionales perfectamente cualificados para ejercer en el SNS. En cualquier, caso no parece muy consecuente que el Ministerio de Educación se convirtiera en la mayor facultad de Medicina al que no afecta el numerus clausus", se lamenta el presidente de los decanos.

Lo cierto es que la profesión insiste en que la comunicación entre Educación y Sanidad debería ser más fluida y coordinada, ya que todos los temas relacionados con los médicos y sus necesidades vienen regulados por deciciones de ambas instituciones y se podría evitar un desfase entre títulos homologados, egresados de las facultades y plazas MIR ofertadas. "Los responsables de Educación deberían planificar el numerus clausus de acceso a las facultades de Medicina", dice el presidente de los decanos.

Desajustes

El desequilibrio que hay entre la oferta del grado y la de posgrado es constante. Es cierto que con la crisis económica ha habido un paulatino descenso de la oferta MIR, ya que las comunidades autónomas han reaccionado limitando la oferta de plazas de formación especializada en las últimas tres convocatorias: 2010/2011 (-1,0 por ciento), 2011/2012 (-2,47 por ciento) y 2012/2013 (-4,70 por ciento) , pero los expertos insisten en que esta medida debería ir acompañada de una progresiva bajada de la oferta docente del grado: en 2006 había 28 facultades de Medicina y ahora hay 40.

En este aspecto, Rigual argumenta que se han formado más especialistas de los necesarios, "puesto que actualmente son muchos los que han terminado la etapa MIR y no tienen acceso a un puesto de trabajo".

El coordinador de Estudios de CESM explica que la planificación de recursos es algo vivo y dinámico, y hay que actuar con prudencia y siempre mirando la evolución de la situación. "Nuestra postura en 2005-2007 era clara: si las cosas seguían igual había que llegar a los 7.000 puestos anuales poco a poco, mantenerlos una década, y después reducir hasta alcanzar el equilibrio. Con esta perspectiva, de posible reducción posterior, la clave no debería haber sido crear facultades privadas, que precisan un volumen mínimo para ser rentables, sino el incremento temporal de plazas y medios (que no se hizo) en las facultades ya existentes, y quizás creación de nuevas allí donde no hubiera previamente".

La crisis hizo rectificar las proyecciones. "Desde hace dos años, estamos reclamando que se adelante esa reducción y se apunte ya a un horizonte de en torno a los 5.500, pero ahora veremos cuándo y cómo lo hacen, porque parece difícil que puedan reducir plazas privadas salvo que se cierren algunas de esas facultades", concluye García.

La proporción ideal de egresados por plaza MIR

La proporción ideal de recién licenciados por plaza MIR ofertada debería ser flexible: "Si el mercado laboral está cerrado, como ahora, puede ser bueno que el número de plazas MIR supere la proporción de 1 egresado por plaza (1:1), para potenciar el potencial formativo. En otras épocas, la ratio ideal podría estar cercana a dicha proporción para dar algo de flexibilidad, dado que los médicos que quisieran recircular compensarían a los que optaran por vías no asistenciales ", dice Miguel Ángel García, coordinador de Estudios de CESM. Para el CEEM, la relación una plaza por egresado sería idílica, pero por ahora pide una reducción de los numerus clausus de unos 5.500, "que es el número de estudiantes que necesita el SNS", dice Enrique Lázaro, su presidente.

http://www.diariomedico.com/2013/05/20/area-profesional/profesion/titulos-homologados-superan-licenciados

El paro médico en el SNS sube en el último año un 31%

Empleo registra en abril 2.649 parados, el segundo peor dato desde que se ofrecen estadísticas por titulaciones.

Francisco Goiri | fjgoiri@diariomedico.com   |  16/05/2013 18:40

El reflejo de la crisis económica en el mercado laboral sanitario, y concretamente entre los médicos, es cada vez más palpable. El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) cerró el mes de abril con un registro oficial de 2.649 médicos parados, un 31,53 por ciento más que el mismo mes del año anterior, y 87 desempleados más (un 3,40 por ciento) que los contabilizados en marzo de este año. El registro de abril representa el segundo peor dato desde 2009, año en que el SEPE, un organismo dependiente  del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, ofrece información mensual del mercado español de trabajo por titulaciones universitarias. El récord negativo se registró en febrero de 2013, cuando se computaron hasta 2.728 médicos sin empleo.

La evolución del paro médico en los últimos 12 meses es un claro reflejo del momento más álgido de la generalizada crisis económica, con restricciones presupuestarias en todas las autonomías y una quiebra en el mercado laboral español, que ha superado ya los 6 millones de desempleados. Salvo los descensos de julio y agosto de 2012, más achacables a factores estacionales, el paro médico se ha mantenido a lo largo del último año por encima de las 2.400 personas, con ligerísimas variaciones mensuales a la baja.

Ciñéndonos al último mes computado, abril de 2013, el desempleo médico se ceba especialmente con las mujeres: las facultativas sin empleo, 1.786, son más del doble que sus colegas masculinos, 863. Por franjas de edad, la tendencia es muy similar a la que se registra en el mercado laboral general, ya que el tramo más afectado son los mayores de 44 años (1.154 parados, un 5,20 por ciento más que en marzo de 2013), seguidos por los médicos que tienen entre 30 y 39 años (948).

Siendo un dato "especialmente grave, que se debería abordar directamente desde la Presidencia del Gobierno", Francisco Miralles, secretario general de CESM, augura que "lo peor llegará con los datos que el SEPE haga públicos en mayo y junio, porque ahí veremos el efecto que tendrá la incorporación de la última promoción de MIR al mercado de trabajo". Miralles califica directamente de "escándalo" que, por ejemplo, un MIR de Cirugía "se pase 2 ó 3 años en el paro, con el consiguiente efecto sobre su formación y experiencia".

Calidad del empleo
Los demandantes de empleo dentro del sector (que incluyen no sólo a los médicos en paro) también suben de forma progresiva en los últimos meses, y suman en abril 4.302, el dato más elevado desde el pasado julio.

Con respecto a la calidad del empleo, el SEPE ha registrado el último mes 374 contratos a 238 demandantes, pero 352 de esos contratos han sido temporales y no necesariamente en tareas asistenciales. De hecho, los contratos temporales son los que más han crecido en el último año, con un incremento nada menos que del 115,95 por ciento.

http://www.diariomedico.com/2013/05/16/area-profesional/profesion/paro-medico--sns-sube--ultimo-ano-31

lunes, 13 de mayo de 2013

Los jóvenes médicos piden que la directiva de cualificaciones marque competencias, no años

Denuncian las condiciones laborales en todos los países, donde los “contratos son cortos y los salarios muy bajos”

Lunes, 13 de mayo de 2013, a las 17:04

En este mes de mayo, el Parlamento Europeo votará el nuevo texto de la directiva europea sobre cualificaciones profesionales. Los jóvenes médicos comunitarios, reunidos este fin de semana en Asamblea de la European Junior Doctors (EJD), piden que esta normativa sea flexible y no marque unos años concretos de formación especializada para los médicos, sino que establezca las competencias mínimas que se deben adquirir, al hilo de los criterios marcados por el Plan Bolonia.

“La directiva debe estar basada en competencias para que luego cada país adapte esa formación a unos años concretos”, ha comentado a Redacción Médica Óscar Gorría, futuro vocal de Médicos en Formación de la Organización Médica Colegial (OMC), quien ha acudido a la reunión de primavera de la EJD en Praga junto a Fernando Rivas, vocal de Médicos con Empleo Precario de la OMC y Mónica Terán, vicepresidenta de la Sección MIR del Colegio Oficial de Médicos de Barcelona (COMB).

También se ha tratado en la reunión la problemática sobre las salidas laborales de los jóvenes médicos europeos. Según Gorría, en toda la UE la situación es la misma, “los contratos son cortos y los salarios muy bajos”, de hecho, los únicos países que “se salvan” son Inglaterra y Noruega, donde están emigrando profesionales de España, Portugal o Alemania.

Por su parte, los representantes españoles han denunciado el recorte en las guardias de los residentes, por lo que supone de rebaja salarial y también en la merma de la formación del futuro médico. Por esto, han pedido que se cumplan los programas formativos de las especialidades, los cuales no exigen un mínimo de guardias, “pero sí que aconsejan”.

Los diferentes grupos de trabajo han analizado además la implantación de Bolonia en los países europeos, el estado actual de la e-health, la especialidad de Urgencias y Emergencias, o la transmisión de competencias a otros departamentos como el de Enfermería.

http://www.redaccionmedica.com/noticia/los-jovenes-medicos-de-la-ue-piden-que-la-directiva-de-cualificaciones-marque-competencias-no-anos-7594

Los MIR europeos denuncian que la crisis mina su formación

Los MIR europeos se quejan de que la crisis y los recortes en sus países han hecho mella en su salario y también en su formación. Lo han denunciado el pasado fin de semana en el European Juniors Doctors, que este año se ha celebrado en Praga.

A. S.   |  13/05/2013 17:21

Pero a pesar de que son tiempos convulsos para la gran mayoría, el MIR que ejercen en el SNS están, según el vocal de Empleo Precario de la OMC, Fernando Rivas, en inferioridad de condiciones laborales que sus homólogos europeos: "Durante el encuentro quedó claro que los únicos que estábamos teniendo verdaderos problemas de salidas profesionales éramos los médicos españoles y los portugueses", explica.

Trabajar en Europa
Los representantes del European Juniors Doctors de este año han decidido poner en marcha el Euromed Mobility, se trata de un documento -todavía en desarrollo- que se va a nutrir de la información que aporte cada país para conocer los requisitos y contactos necesarios para ejercer en los distintos países de Europa. En el caso de España, con una tasa de paro médico mayor que el resto, según Rivas, se va a dar un giro de tuerca a este proyecto para intentar reducir el impacto de la crisis en los médicos nacionales más jóvenes. "Además de la información sobre qué hace falta para trabajar en el extranjero, vamos a incluir en qué países hacen falta médicos".

El año pasado el paro médico en el SNS aumentó un 61 por ciento entre los médicos de Familia y un 42 por ciento en el resto de especialidades, según el Observatorio de las Ocupaciones del Servicio Público de Empleo Estatal y los certificados de idoneidad para ejercer fuera aumentaron un 74,2 por ciento en 2012.

"Todos los países, salvo el Reino Unido, tienen problemas de emigración, incluso Alemania, pero son mayores en España. Hay que recordar que el año pasado se expidieron 1.025 certificados de idoneidad más que en 2011", dice Rivas.

http://www.diariomedico.com/2013/05/13/area-profesional/profesion/mir-europeos-denuncian-crisis-mina-formacion

Areda: "El MIR debería dedicar un 30% del tiempo a formación"

Las tareas asistenciales absorben al MIR del SNS, mientras que un R1 en EEUU apenas ve pacientes.

G.E./ Alicia Serrano. Madrid | dmredaccion@diariomedico.com   |  13/05/2013 00:00

En Estados Unidos los MIR de primer año pasan sólo un 12 por ciento de su tiempo viendo pacientes y más del 40 por ciento en el ordenador, según un estudio publicado en el Journal of General Internal Medicine, que durante tres semanas siguió la actividad de 29 R1 de Medicina Interna en el Hospital Johns Hopkins y en el Centro Médico de la Universidad de Maryland, ambos en Baltimore.

Los resultados del estudio muestran que el 12 por ciento de la jornada fue de contacto directo con los pacientes; el 64 por ciento se invirtió en asistencia indirecta, es decir, actividades como indicar y ordenar pruebas, estudiar la historia clínica o rellenar formularios; el 15 por ciento en acciones formativas y el 9 por ciento restante en asuntos varios.

Extremos opuestos

La situación de los residentes en el Sistema Nacional de Salud (SNS) es diametralmente opuesta a la de los que ejercen en Estados Unidos: "En España no hay ningún estudio que mida el contacto directo que tienen nuestros MIR con los pacientes, pero sabemos que el R1 del SNS está en el extremo opuesto de este estudio norteamericano. Desde el primer día el R1 español está acompañado por sus adjuntos y toca pacientes", explica Federico Segura, presidente de la Asociación de Redes Docentes y Asesoras (Areda), que representa a una gran parte de los tutores que ejercen en el SNS. "Los R1 de este año, que se incorporarán a sus puesto de trabajo a finales de este mes, empezarán a realizar guardias en junio".

El presidente de Areda cree que ni siquiera en estos momentos convulsos de recortes sanitarios la crisis ha afectado a la actividad asistencial diaria del residente en los hospitales o centros de salud del sistema público. "Otra cosa es la calidad de la formación, que posiblemente sí se haya visto mermada debido a que el tutor tiene ahora menos tiempo para tutorizar al MIR y porque también se ha reducido el número de guardias que tiene que hacer un residente".

Los extremos, en opinión de Segura, son igual de malos: "En España la asistencia absorbe al MIR y ese desequilibrio se nota, al final, en la calidad asistencial. Habría que disminuir más la actividad asistencial y dársela a tareas formativas y de investigación, ya que nuestros MIR apenas tienen posibilidades de dedicar tiempo a estas cuestiones".

Proporción ideal

El presidente de Areda defiende que la proporción ideal es extrapolable a un residente de cualquier año: "El 70 por ciento de la jornada debería dedicarse a actividades asistenciales y a la adquisición de competencias y el 30 por ciento del tiempo a actividades formativas en áreas transversales". Ahora, sin embargo, el residente patrio dedica el 90 por ciento de su tiempo a ver pacientes y sólo un 10% a actividades no asistenciales.

Como él, Fernando Rivas, vocal de Médicos con Empleo Precario de la Organización Médica Colegial (OMC), también cree que la balanza no está equilibrada. En su opinión, si la formación de especialistas se basa en tres pilares: la asistencia, la docencia y la investigación, "está claro que nuestro sistema MIR es eminentemente asistencial y que a través de esta asistencia se articula la docencia y la investigación. Me gusta decir que está a caballo entre los modelos de nuestro entorno europeo -que destacan por su articulación con reglamentos y programas trabajados concienzudamente, tradición y avances tecnológicos- y el modelo iberoamericano en el que el médico residente es necesario para el funcionamiento del propio sistema por la necesidad de contar con mano de obra a un precio bajo".

Los autores del estudio norteamericano no tienen claro cuál es la proporción ideal, pero les choca que el MIR pase cuatro veces más tiempo estudiando datos sobre el paciente que en contacto directo con él, y dudan de si la situación actual es suficiente para adquirir las competencias necesarias:"Dedicar ocho minutos de media a cada paciente no parece un tiempo proporcionado para formarse adecuadamente", dice Lauren Block, de Medicina Interna de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins y una de las autoras del estudio.

Según Leonard Feldman, especialista del mismo hospital y autor senior del estudio, la cuestión que aflora con esta investigación no es sólo si los R1 dedican el tiempo suficiente a los enfermos, sino si el nivel actual es capaz de proporcionar la experiencia que los futuros especialistas necesitan para ejercer una medicina de excelencia. Dado que ahora pasan menos horas en los hospitales, es preciso revisar los planes docente-asistenciales para asegurar que no se pierden partes esenciales de la formación.

¿Soluciones? Los autores apuntan varias: mejorar la historia clínica electrónica y racionalizar la asignación de pacientes.

España, curtida en lo clínico y débil en investigación

El vocal de Médicos con Empleo Precario de la OMC, Fernando Rivas, es un defensor del modelo español:"Contamos con numerosas especialidades que se ciñen mayoritariamente a la duración mínima establecida por las normativas europeas, pero tenemos un volumen de asistencia muy superior a la de los países de nuestro entorno, que hace que estemos más curtidos en el campo clínico, y una notable desventaja en docencia y sobre todo en investigación".

No se investiga

En este aspecto, el presidente de Areda, Federico Segura, se lamenta de que los residentes del Sistema Nacional de Salud (SNS) apenas investigan. 
"Se trata de un faceta completamente abandonada, porque no se hace. Los tutores nos peleamos para que los MIRse impliquen en proyectos de investigación, pero no tienen tiempo".

La conclusión que saca el vocal de Empleo Precario de la OMC es que el MIR tiene un déficit notable en el campo investigador, "tanto en la clínica como en la básica".
Rivas se queja de que mucha de la docencia, por no decir toda, la llevan a cabo los residentes fuera de su horario laboral, de manera que está reconocida oficialmente.

"Los programas de formación complementaria, que muchas comunidades autónomas han desarrollado para mejorar este aspecto, han sido de lo primero que se ha sacrificado cuando se ha empezado a recortar", se lamenta.

http://www.diariomedico.com/2013/05/13/area-profesional/profesion/areda-mir-deberia-dedicar-tiempo-formacion